SIN INTERMEDIARIOS. POR UN COMERCIO JUSTO.

"...Cuando me preguntan si soy agricultor,siempre contesto que soy un hombre que no solo cultivo, sino también observo, me preocupo e intento dar armonía a mi entorno y que todo ello, me lleva con mi esfuerzo creativo a sacar frutos de mi huerta, sin mermar la fertilidad de la tierra y de proporcionar productos que contribuyen a la salud de los demás, sin contaminar la tierra, el agua, el aire que nos son esenciales, modelando la belleza del paisaje, alimentando el cuerpo y el espíritu. Sí, agricultor soy... De ahí nace Bobalén ecológico".

jueves, 13 de junio de 2013

Invitación próximo mercadillo Benalmádena

                                 AL ALCORNOQUE COMO A TÍ MISMO
                                                                                                                 


 Alejandro se acercó, prácticamente al mercadillo de Elviria sigiliosamente, casi a hurtadillas. Mientras su mujer adquiría las hortalizas de mi puesto, él lo que admiraba son los dos enormes pinos piñoneros, donde se encontraba ubicado el puesto...Me llamó la atención, que miraba, observaba y palpaba el tronco enladrillado del árbol. Al preguntarle, si le gustaba...me contó...que vivía en la parte de Ojén, y que hace años, no sé que administración, podó unos alconrnoques centenarios de una finca parecidos a estos árboles, donde él pasó parte de su infancia y posteriormente sus hijos...el hombre rudo, de campo... se emocionó al recordar a estos árboles, como parte de su familia,  cuando ya me comentó que el incendio de hace varios años, los calcinaron...

   Antiguamente, el campesino, las personas en armonía con la naturaleza, sentían un respeto por los seres vivos, por su trabajo, amaban a los árboles. Los mimaban, plantándolos en el lugar adecuado, donde este sin llamar la atención acompañaba de por vida a varias generaciones, quien no recuerda la higuera de la casa de tus abuelos, o bien el olivo que daba frescor a la casa de campo, o bien a la encina al borde del camino donde se descansaba para seguir la marcha.

   Las talas abusivas, el expolio de bosques en el llamado falso progreso, una falta de protección, durante muchos años, por parte de la administración y una falta de sensibilidad por parte de la sociedad, contribuyeron a la pérdida de gran parte del bosque mediterráneo, sin saber que los árboles son tan necesarios para la tierra como la epidermis para nosotros.

   Desde no hace muchos años, desde que se llama a los agricultores "productores" se nos ha desligado del ritmo de la naturaleza, y en las labores agrícolas, en las plantaciones, se actúa con prepotencia, como si la técnica pudiera corregir errores. Muchos agricultores se han convertidos en agrónomos sin más, olvidando todo el saber ancenstral.


   A los que estamos de vuelta de ese falso progreso, despectivamente nos llaman románticos. Miramos con respeto hacia los paisajes que todavía sobreviven, bosques y setos armoniosos creados durante generaciones de convivir con los elementos, de convertir esfuerzos en riqueza colectiva y cultural, tesoros reencontrados cuyo dinamismo nos devuelve el puso de lo vivo y el respeto por nosotros mismos.

   Por el contrario, los vendedores de un campo industrializado, los mismos que han suplantado a la sabiduría campesina por la prisa, la productividad y el alto rendimiento, hablan mal de los árboles. Como a todos los seres vivos los han numerados, talados, explotados. Los árboles han perdido su lugar, pero el hombre también: el urbanita añora el paisaje idealizado y confunde campo abierto con lugar donde recolectar y disfrutar de inmediato, sin más responsabilidades. El pueblerino siente verguenza de no vivir entre grandes edificios y calles asfaltadas y transforma hermosas plazas arboladas en superficies grises e inhóspitas.
   Se tala los árboles y luego se culpa a los ríos de las grandes avenidas.

   Ya lo dijo el anciano Fukuoka, hace tiempo: "el agua no la retienen los pantanos, sino las hojas que se acumulan en el bosque".
  
            Dedicado a todas las personas sensibles y respetuosas, que cuando ven un árbol o  cualquier aspecto de la vida, en vez de ver leña ven sombra.

Fukuoka: Agricultor, biológo y filósofo  japonés, autor d e obras como "La Senda Natural del cultivo y La Revolución de una Brizna de Paja", donde explica una forma de agricultura llamada agricultura natural o método Fukuoka.


Este fín de semana, el domingo, estaré en Benálmadena en Avd Estación, frente al Tívoli....Acércate...conectaremos, sentiremos, saborearemos y disfrutaremos con productos locales,  llenos de sabor y llenos de salud..gracias a todos por vuestro cariño y aliento que me hace trabajar para y por personas como vosotros....JOSE MARÍA.

                           DOMINGO DÍA 17 DE JUNIO  FRENTE TÍVOLI
                                 HORARIO DE 10.00 A 14.00 HORAS


   



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