SIN INTERMEDIARIOS. POR UN COMERCIO JUSTO.

"...Cuando me preguntan si soy agricultor,siempre contesto que soy un hombre que no solo cultivo, sino también observo, me preocupo e intento dar armonía a mi entorno y que todo ello, me lleva con mi esfuerzo creativo a sacar frutos de mi huerta, sin mermar la fertilidad de la tierra y de proporcionar productos que contribuyen a la salud de los demás, sin contaminar la tierra, el agua, el aire que nos son esenciales, modelando la belleza del paisaje, alimentando el cuerpo y el espíritu. Sí, agricultor soy... De ahí nace Bobalén ecológico".

miércoles, 6 de febrero de 2013


   Volver, y devolver la vida
            Al campo
   Trecientos millones de pájaros han desaparecido del agro europeo desde 1980. Es la cifra que aportó la Ligue Pour Protectión des Oiseaux (LPO) el pasado julio, e una conferencia organizada por la Comisión Europea para debatir la futura PAC (Política Agrícola Común). La Sociedad Española de Ornitología (SEO), miembro de la red internacional BirdLife, que con miles de voluntarios hace el recuento y seguimiento de la fauna silvestre, certifica por ejemplo que son raras las calandrias, que se pueden avistar en  el campo, cuando antes era habitual escuchar su canto; hemos perdido un 20% de las golondrinas, lo que se traduce en tres millones menos de golondrinas comiendo insectos que hace 6 años, y 8 millones menos de gorriones. Y si hablamos del sisón, la población se ha visto reducida en un 40% y la de alcaudón real, buen comedor de insectos incluso de ratones, en un 60 %. Otras especies que también nos acompañaban de forma habitual como la tarabilla común, la collalba rubia o el cernícalo vulgar, están ya situadas en niveles de riesgo de desaparición similares el águila imperial. Los causantes somos los humanos, en primer lugar porque hemos dejado el campo despoblado. No hay pastores, porque el ganado permanece estabulado de forma antinatural, y se ha roto una cadena trófica vital. Además, se ha ocupado su hábitat con urbanizaciones, pantanos, viales, etc. Y lo han contaminado con plaguicidas, herbicidas y otros tóxicos. Es la primavera silenciosa que describió la científica y ecologista Rachel Carson hace 50 años… y es el resultado de las políticas que han pretendido hacer del campo una industria, lo cual ha degenerado en contaminación pero también en despoblamiento del mundo rural con los daños y mermas que ahora evaluamos.



   Ante la próxima renovación de la PAC la SEO/Bird life ha recogido la petición de la LPO y ha hecho algunas propuestas a la Unión Europea, entre ellas pagar a quien lo hace bien, es decir, pagos directos a los agricultores que además de unas buenas prácticas de base hacen una gestión respetuosa con su entorno. Y así lo hace, y muy bien, la agricultura ecológica. Como lo reconoció la ONU en octubre, en su “39 Encuentro del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial” celebrado en Roma. En el documento final se recomienda a los estados, a las organizaciones  internacionales y
regionales y a todas las demás partes interesadas, que entre otras mediadas adopten la agricultura ecológica hacia “un enfoque ecosistémico de la ordenación de la agricultura a fin de lograr una agricultura perdurable y reconoce la importancia de otra clave de la agroecología: “la diversificación de los agroecosistemas y la retención de carbono en la tierra”.

   Si el monocultivo despobló los campos y los pueblos, con la agricultura ecológica se anima a que regrese la vida. Vuelven los ganados a los campos, vuelve la juventud de la mano de los agricultores y agricultoras experimentados, vuelve  la cultura y economía saneada en el medio rural Dos sencillas muestras, en Cataluña, los inscritos en la Seguridad Social agraria han aumentado un 2´92%. En parte por la crisis de otros sectores, pero también gracias a la agricultura ecológica, donde el número de operadores ha aumentado un 17%, y con ellos la superficie inscrita y el número de pequeñas y medianas empresas transformadoras –que en diez años han pasado de  200 a ser 700- con todo el beneficio económico que reportará y que hasta ahora se lo llevaban otros países centroeuropeos. El segundo ejemplo nos lo da un sindicato agrario EHNE, que ha cuantificado este año en 130 los jóvenes que han asistido a cursos preparatorios y están dispuestos a hacer agricultura ecológica. Más hombres y mujeres que aplicarán la agroecología en sus vidas y en el paisaje, con una actividad que genera alimentos de calidad, pequeña y mediana industria elaboradora, una nueva vida social en los pueblos, menos transportes, más lugares donde las aves tendrán dónde ir y dónde cantar.


Fuente: La fertilidad en la Tierra. nº 51





















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