SIN INTERMEDIARIOS. POR UN COMERCIO JUSTO.

"...Cuando me preguntan si soy agricultor,siempre contesto que soy un hombre que no solo cultivo, sino también observo, me preocupo e intento dar armonía a mi entorno y que todo ello, me lleva con mi esfuerzo creativo a sacar frutos de mi huerta, sin mermar la fertilidad de la tierra y de proporcionar productos que contribuyen a la salud de los demás, sin contaminar la tierra, el agua, el aire que nos son esenciales, modelando la belleza del paisaje, alimentando el cuerpo y el espíritu. Sí, agricultor soy... De ahí nace Bobalén ecológico".

martes, 19 de febrero de 2013

Lideres mundiales en producción, a la cola en su consumo de productos ecológicos

El consumo ecológico apenas supone un 1% del total de España.
Andalucía origina el  40% de la producción ecológico en el país.
Un nuevo sello de calidad permitirá al consumidor elegir con criterio.




   En estos tiempos de depresión hay pocas oportunidades para mostrar satisfacción y optimismo en el ámbito económico. Sin embargo, así lo ha hecho la Asociación Valor Ecológico que, aprovechando su cambio de nombre (antes comité andaluz de agricultura ecológica) y la presentación del nuevo sello de calidad, Ecovalia, ha recordado que España es un País puntero en la producción de alimentos ecológicos y eso que aquí compran muy pocas personas pero que en el norte de Europa tienen una demanda creciente y para algunas de sus ciudadanos supones casi una religión.

  "Somos los campeones mundiales en la producción ecológica, aunque muchos españoles no lo saben", explica José Luís García Melgarejo, director general de la asociación que aglutina a los productores de estos alimentos. Se refiere a España, que hace ya algunos años desbancó a Italia en el liderazgo de estos mercados, y más concretamente a Andalucía, que acapara un 40% de la producción nacional.

   El presidente de la asociación valor ecológico, Francisco Casero, explica que la agricultura hace tiempo que ha dejado de ser una cosa de románticos. "No somos románticos", sino una parte muy importante de la industria agroalimentaria española que ahora tira de las exportaciones en medio de las crisis", afirma.

   Y lo sostiene con datos. España cuenta con 1.800.000 ha de agricultura ecológica (más de la mitad de Andalucía), con unos 32. 000 productores y con casi 3000 industrias o empresas, tan solo la facturación de la producción andaluza alcanza los 400 millones de euros y el 75% lo destina a la exportación. La producción ecológica mueve en el mundo más de 46.000 millones al año.

   "La agricultura ecológica no es volver a la edad media, es comer los productos de siempre, sin añadidos químicos para su obtención, pero sin renegar a la tecnología. Queremos que la gente sepa lo que hacemos y que somos muy bueno haciéndolo, añade Casero.


   Incluso en plena crisis, la agricultura ecológica crece en valor un 7% anual y genera entre el 20% y 30% de empleo cada año.

Falla el mercado interno.
   Eso sí, en España el consumo de estos productos es apenas del 1%, pese a que crece el número de tiendas especializadas y la venta por internet, mientras en Centroeuropa, en los países nórdicos, en Francia y El Reino Unido, el consumo ecológico puede llegar al 25% del total. Tan solo Dinamarca consume por sí sola un  7% del total europeo. El 35% de los alimentos ecológicos que se consumen en la Unión Europea llegan de España.

   El consumo interno español de estos alimentos queda reducida apenas una media de 6 euros por persona y año, frente a las cifras del mayor país consumidor mundial que es Suiza, con 115 euros. Es por eso que en esta nueva etapa el reto que se plantea como prioritario es desarrollar el mercado interno para que los españoles conozcan la mejor agricultura y ganadería ecológica.

La burocracia, principal obstáculo.
   Francisco Casero ha liderado desde 1991 el comité andaluz de agricultura ecológica, una organización nacida para el impulso de la Junta de Andalucía, y que se convirtió en el primer organismo en certificar este tipo de productos, en España. Desde el año 2002, la asociación se desvinculó de la administración orgánica  y se financia básicamente de las aportaciones de las empresas asociadas.

   La organización no reclama a la administración más ayudas públicas para el sector, sino simplemente, que no ponga obstáculos, "La ventanilla única es mentira", hay que hacer 12 trámites para poner en pie una empresa", afirma Casero, en una llamada de atención a las administraciones ante el potencial económico del sector. 

   Tampoco olvida Casero el compromiso social de la organización y cita las  palabras de un afamado cocinero brasileño para afirmar que "un plato no puedes bello si hay una injusticia detrás".

   Con la creación de una nueva marca, Ecovalia, la asociación quiere distinguir a aquellas empresas y productos ecológicos que están comprometidos con el medio ambiente y con prácticas de responsabilidad social vinculadas con la política laboral. Para que el consumidor sepa lo que compra.

                                                                  Fuente: Diario El Mundo.

   

No hay comentarios:

Publicar un comentario